La gente está fatal…

Seguramente has escuchado esta frase más de una vez. Y es que vivimos en una época de cambios vertiginosos y mucha incertidumbre. Crisis económicas, conflictos globales, pandemias, cambio climático, inteligencia artificial… La sociedad avanza a un ritmo frenético y, mientras tanto, cada vez más personas se sienten perdidas, desbordadas y desconectadas.

No es casualidad que la ansiedad y la depresión estén en niveles récord. Nos falta tiempo, nos faltan valores sólidos, y de muchos de los referentes de hoy en día mejor ni hablar. Queremos sentirnos bien, pero no sabemos cómo. Buscamos respuestas en libros de autoayuda, en redes sociales, en nuevas tendencias… pero seguimos sintiéndonos agotados.

Y aquí es donde entra en juego algo que rara vez nos enseñaron en la escuela, pero que marca la diferencia entre sentir que la vida nos arrastra o sentir que tenemos el control: la inteligencia emocional.

¿Por qué NECESITAMOS la Inteligencia Emocional más que nunca?

No, no es «ser positivo» todo el rato ni «controlar lo que sientes». La inteligencia emocional es entender cómo funcionan nuestras emociones y aprender a gestionarlas para que trabajen a nuestro favor en lugar de en nuestra contra. 

Daniel Goleman (quien popularizó el término en la década de los 90) la define en cinco pilares fundamentales: 

Todo esto no es un lujo ni una corriente de moda, es una habilidad fundamental para vivir bien en los tiempos que corren. Y aunque es cierto que estamos en un mundo cada vez más incierto y cambiante, también es verdad que podemos aprender a vivirlo mejor.

La Inteligencia Emocional como superpoder en tiempos de crisis

Si miras a tu alrededor, verás que la gente no está mal por falta de talento, sino por falta de gestión emocional.

Nos hemos obsesionado con ser más productivos, con hablar inglés, con dominar herramientas digitales… y hemos dejado de lado la habilidad más importante de todas: entendernos a nosotros mismos y a los demás.

Si no desarrollamos nuestra inteligencia emocional, será como vivir en piloto automático, reaccionando sin pensar, dejándonos llevar por lo que venga. Y eso, con la que está cayendo, suena demasiado arriesgado, en mi opinión. Ahora más que nunca necesitamos saber pensar por nosotros mismos, saber vivir, saber estar.

La buena noticia: esto se entrena

La inteligencia emocional no es un don con el que naces o no. Es una habilidad, y como cualquier habilidad, se entrena. En la época del culto al cuerpo…yo me pregunto: ¿para cuándo el culto a la mente? No hay fórmulas mágicas, pero sí pequeños cambios que marcan la diferencia:

No esperes a que las cosas (ni la gente) cambie para sentirte mejor. La clave no está en controlar lo que pasa afuera, sino en aprender a gestionarte por dentro.

Este blog va precisamente de eso: de recuperar el sentido común, el optimismo y la buena educación, que buena falta nos hacen.

Si te interesa lo que has leído, seguramente los próximos artículos algo te aportarán. Regálate unos minutos para leer, regálate unos minutos para pensar. 🙏

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *